Mi único propósito para el 2017 es cambiar todo lo que no me ha gustado del 2016

Mi único propósito para el 2017 es cambiar todo lo que no me ha gustado del 2016

Hoy quiero compartir una cosa contigo. Llevo unos días dando vueltas si lo hago o no, soy bastante tímida y me da mucho apuro explicar según qué pero creo que hay cosas que merece la pena compartir.

2016 no ha sido fácil en el tema laboral, aunque cuando emprendes cuesta mucho saber donde empieza lo laboral y acaba lo personal y viceversa. No puedo decir que haya sido un mal año, sería injusta,  pero ha sido un año de mucha  lucha, con muchos frentes abiertos que me han dejado agotada, con mucha soledad y con sentimientos enfrentados.

En fin de año me sorprendió el ver cuanta gente en las redes sociales, donde todo suele ser tan maravilloso e ideal, despedían el año diciendo que tenían ganas de perder lo de vista, igual que yo. Me sentí muy cerca de esas personas y esas marcas y esto también ha influido en mi decisión de compartir este post. Todos sabemos que empezar proyectos es difícil y que los inicios son duros, pero solemos explicar en público lo bueno y sólo mostramos los momentos felices, escondemos lo triste y lo feo. Eso distorsiona mucho la realidad y parece que sólo estás mal tú.

Hace tres años empecé mi proyecto profesional-personal creando una marca de moda sabiendo que renunciaba a muchas cosas que tenía y que iba a ser muy complicado. Pero se abría un mundo de posibilidades, decisiones, experiencias…un mundo nuevo y emocionante. Estos años he luchado mucho y ha habido mucho sacrificio a todos los niveles, pero lo he disfrutado y he conocido grandes personas. Valoro mucho todo lo bueno que me ha pasado y he intentado  aprender de lo malo.

Pero poco a poco me he encontrado en un lugar donde no me gusta estar, donde no me siento cómoda, renunciando a cosas que me encantaban hacer  y corriendo siempre corriendo para llegar tarde. Creo que podría seguir así  mucho porque la vorágine te impulsa hacía delante y la inercia te empuja  a seguir  pero mi proyecto tal como es ahora no me gusta.  Y  he decidido cambiarlo.

Soy una defensora de cambiar las cosas cada vez que creas conveniente. Sé que los cambios son difíciles, dan miedo y me ha costado mucho reconocer que algo en que he puesto tanto empeño no me hace feliz. Muchas veces sentimos vergüenza, frustración y pena ante esta situación, pero es  normal y hay que pasarla como una especie de duelo que nos ayuda a sacar de nuevo lo mejor de nosotros y resurgir.

Quizás sepas de que estoy hablando y/o te haya pasado a ti.

Yo llevo unos meses así, me he replanteado todo el proyecto de nuevo, he buscado todo lo que no me gusta y lo que sí. Ha sido duro llegar a la conclusión de que ya no podía seguir así, pero me he sacado un peso tan grande de encima que me ha liberado para tomar muchas decisiones nuevas.

Estoy segura de que después de todos estos meses de búsqueda y análisis todo va a ser mejor.

Proyecto G sigue adelante y seguiré haciendo muchas cosas que en pocos días os contaré.

Creo que el 2017 va a ser un buen año y lo empiezo llena de ilusión y con ganas.

Espero seguir contando contigo.

Gracias a todos por todo

Gloria

2 Comentarios

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